Susurros en la oscuridad

Dolor, un dolor desgarrador, un corazón que inicia una carrera solitaria y dolorosa. Y con cada grito de desesperación se va desgarrando tu piel, tu alma…tus pies descalzos te llevan, sin casi darte cuenta, al borde de un pozo profundo; las lagrimas te ahogan, tus sentidos enmudecen y esa oscuridad va atravesando cada poro de tu piel y te susurra y te llama y sus garras se clavan en tu mente y se instala el silencio, un silencio atronador.

Y sin darte cuenta has dado el salto. Una caída solitaria a las profundidades del abismo. El corazón hace más lento su trote, va finalizando su carrera, la tristeza y la soledad te abrazan en la oscuridad …ya no hay lágrimas, solo el dolor profundo de la caída, cierras lo ojos y vas entrando,con una calma perturbadora, en la infinita negrura del más cruel de los abismos.

A lo lejos crees ver una luz tenue y una embriagadora melodía te llama en susurros, y vislumbras unas manos que desprenden compasión, pero están tan lejos…

Y empieza la batalla, la notas en tus heridas abiertas, sangrando lentamente, las lagrimas vuelven a invadir tus ojos cansados, tu cuerpo dolido de tantas luchas…y otra vez esas manos, esta vez más cerca, notas su calidez, su ternura, su amor. Te acarician, te abrazan y te envuelven en un tierno abrazo. Esas manos saben de tu dolor, de tus heridas en cada lucha librada, de tu aliento de desesperación y con un amor infinito te van abriendo el camino de regreso. Hay caídas en ese lento andar, temblores del alma sacuden tu cuerpo, el miedo te envuelve y las dudas te devoran…y ahí está, siempre ha estado ahí, nunca te soltó de la mano y nuevamente te levanta y te lleva entre sus brazos. Un beso roza tu mejilla, su aliento te devuelve a la vida.

Todavía no ha acabado el camino, pero ahora sabes que no estás sola.